PREGUNTAS FRECUENTES

El sistema judicial está integrado por un conjunto de tribunales y órganos responsables de impartir justicia, tanto federales como locales en las 32 entidades federativas, así como de aquellas instituciones o personas que los auxilian en esta labor, tales como los ministerios públicos, los defensores de oficio e incluso nosotros, los Abogados.

Entre otros, los órganos que lo integran son:

  • La Suprema Corte de Justicia de la Nación
  • Los poderes judiciales de los 31 Estados  y el D.F.
  • El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
  • Los tribunales o salas electorales de las entidades federativas y del D.F.
  • El Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa
  • Los tribunales de lo contencioso administrativo de las entidades federativas y el D.F.
  • Las juntas federales y locales de conciliación y arbitraje
  • Los tribunales federales y locales de conciliación y arbitraje
  • El Tribunal Superior Agrario

Este conjunto de instituciones resuelven las controversias que surgen entre los particulares o entre éstos y el Estado; dentro de sus funciones además de la mera impartición de justicia, están la de proteger y hacer efectivas los derechos fundamentales, como el de expresar las ideas, elegir a los gobernantes, transitar libremente, trabajar, e incluso a la propiedad privada. Con frecuencia también resuelven los conflictos de competencia entre los diferentes órganos que integran el Estado.

La actividad judicial es importante porque genera valores agregados de enorme importancia para la vida de cualquier país, como la seguridad jurídica, es decir, la certeza y previsibilidad de que los derechos se respeten,  las obligaciones se cumplan y que los actores sociales puedan tomar decisiones con una expectativa razonable de que los contratos y/o cualquier otra obligación legalmente exigible se cumplan. Lo que resulta a la vez, en una de las condiciones del crecimiento económico; por ello, los tribunales ejercen una gran influencia en el desarrollo de las economías, y la calidad en la impartición de justicia es uno de los indicadores de crecimiento y competitividad de una nación.